Para todos aquellos que no sepan qué son las tarjetas revolving, hablemos antes de nada un poco acerca de este tema. Aunque se ofrecen como una forma de liquidez hay mucho detrás de este tema.
¿Qué son las tarjetas revolving?
Las tarjetas revolving son tarjetas de crédito con las que su titular puede contar con una determinada cantidad de dinero y luego pagar esa cantidad en forma de cuotas mensuales a la entidad. El cliente tiene una tarjeta al uso con la que puede pagar y sacar dinero, siempre y cuando no alcance el límite que le coloca la entidad.
Una vez el cliente ha sacado el máximo, vuelve a tener disponible su tarjeta revolving conforme se vayan pagando las cuotas.
Este tipo de tarjetas siempre han causado revuelo y polémica entre los usuarios, pues una queja muy habitual de los mismos es que las comisiones que se cobran por su uso son muy elevadas.
El Tribunal Supremo dicta sentencia sobre las tarjetas revolving
Como decimos, el tema de las tarjetas revolving lleva ya mucho tiempo dando que hablar, y han sido muchos usuarios de las mismas los que han tratado de llevar a los Tribunales a estas entidades. Pues bien, tras muchos intentos que no dieron el fruto esperado, en esta ocasión el Tribunal Supremo, el máximo Tribunal de nuestro país, se ha pronunciado a favor del demandante.
El Alto Tribunal, en referencia a las tarjetas revolving, ha dictado sentencia el 4 de marzo de este año.
Dicha sentencia ha causado un gran impacto en el sector bancario, puesto que estipula la nulidad del tipo de interés de un crédito de estas características antes mencionados por considerarlo una forma de usura. Las reacciones por parte de algunos letrados no se han hecho esperar, pues los detractores de esta sentencia afirman que sus fundamentos no son correctos. Principalmente, sus detractores afirman que se basa en una Ley que no se puede aplicar de forma general al sector financiero.
Algunas consideraciones del Supremo
La razón de la desestimación del Tribunal Supremo radica en que, según la Ley de Represión de la Usura, se aplica un interés excesivo a un consumidor de estas tarjetas.
La Sala consideró que esas tarjetas revolving deberían seguir el interés medio que se aplica a estos productos financieros (en España, en torno al 20%). La Sala también argumentaba que, a mayor interés del dinero, existe menos margen de que el precio de dicha operación suba sin que se caiga en la usura.
Además, el Supremo afirma que no se puede justificar un interés tan superior por existir riesgo de impago a este tipo de operaciones. El hecho de ofrecer estos créditos con tantos intereses causa un endeudamiento excesivo en el consumidor.
La respuesta de algunos abogados
Sin embargo, letrados como el Dr. Javier Orduña, afirman que esa Ley respondía a evitar condiciones excesivas y un abuso desmedido derivada de una relación laboral o contractual, algo que es un aspecto muy subjetivo de la misma.
El Catedrático también explica que la llamada Ley Usura se inspira en la moralidad, y que trata de luchar en lo posible contra la usura, ya sea implícita o explícita. Hasta el momento de esta última sentencia del Alto Tribunal, esta es la posición que había adoptado en sentencias anteriores, pero en esta ocasión, la Sala decidió que debía aplicarla en un crédito derivado de unas tarjetas revolving y en un entorno financiero seriado.
¿Y qué dice la Ley?
Su primer artículo afirma la nulidad de cualquier contrato de un préstamo que tenga más interés del normal, y que el cliente ha aceptado por tener una situación difícil. También estipula que será nulo si el dinero que se paga es mayor que la que sea ha recibido.
Sin embargo, la Ley de Usura no es aplicable en este caso porque es un contrato seriado por el banco, así como tampoco estamos ante un abuso grave que explote un contrato. Estamos en un mercado concreto en el que este tipo de tarjeta es un producto muy popular.





